Enlazado interno: la palanca subestimada
El enlazado interno es la única medida relevante para el posicionamiento que está por completo en vuestras manos: nadie ajeno tiene que dar su visto bueno, no hay que solicitar nada. Y aun así, en la mayoría de las webs ha crecido por casualidad.
Lo esencial
- Los enlaces internos le dicen a un buscador cuáles de vuestras páginas son importantes y de qué tratan: ambas cosas las decidís vosotros.
- Bastan cinco reglas: texto de enlace descriptivo, desde dentro del texto corrido, de tres a cinco por artículo, recíprocos dentro de un tema, sin callejones sin salida.
- El texto del enlace es lo más importante; «más información» desperdicia todo el efecto.
- Dos horas bastan para conectar con sentido una web que ha crecido sola.
Qué consiguen los enlaces internos
Tres cosas a la vez, y las tres se alcanzan sin permiso de nadie:
- Reparten peso. Una página a la que apuntan muchas de vuestras propias páginas se clasifica como más importante que otra que solo aparece en el menú.
- Describen el destino. El texto del enlace dice de qué trata la página enlazada: es una de las informaciones más claras que podéis dar.
- Muestran relaciones. Un sistema reconoce como campo temático las páginas enlazadas entre sí sobre un mismo tema: esa es la mecánica que hay detrás de los clústeres temáticos.
¿Sabías que…?
El texto del enlace es el único lugar donde podéis describir con vuestras propias palabras de qué trata otra página, y esa descripción se evalúa directamente.
«Más información» no describe nada. «Cómo hacer una investigación de palabras clave sin herramientas de pago» describe con exactitud. Quien sustituye todas las apariciones de «aquí», «más» y «seguir leyendo» por textos descriptivos ha hecho una de las mejoras más eficaces y baratas que existen, y de paso ha mejorado notablemente el manejo para los lectores de pantalla.
Las cinco reglas
1. El texto del enlace describe el destino
Ni «aquí», ni «más información», ni la dirección desnuda. El texto debe entenderse por sí solo, también cuando se lee en voz alta sin la frase que lo rodea.
2. Los enlaces van en el texto corrido
Un enlace en mitad del párrafo pesa más que uno en una lista de «también te puede interesar» al final de la página: ahí se tratan como accesorio estándar.
3. De tres a cinco por artículo
Menos no aprovecha la palanca, más la diluye. En artículos muy largos pueden ser ocho, y cada uno tiene que ayudar de verdad al lector en ese punto.
4. Recíprocos dentro de un tema
Si A apunta a B, B debería apuntar en algún sitio también a A. Las cadenas de un solo sentido dejan la última página en el vacío.
5. Sin callejones sin salida
Cada página apunta al menos a otras dos. Una página sin enlaces salientes termina la visita e interrumpe el reparto del peso.
Dos horas de ordenar
| Paso | Qué ocurre | Tiempo |
|---|---|---|
| 1 | Listar todas las páginas y agruparlas por tema | 20 min. |
| 2 | Determinar por grupo la página más importante: es la que debe recibir más enlaces | 15 min. |
| 3 | Encontrar páginas sin enlaces entrantes: son difíciles de alcanzar para los buscadores | 20 min. |
| 4 | Encontrar páginas sin enlaces salientes y deshacer los callejones sin salida | 15 min. |
| 5 | Revisar los textos de enlace: sustituir «aquí», «más», «seguir leyendo» | 30 min. |
| 6 | Añadir de tres a cinco enlaces en el texto corrido de cada artículo | 20 min. |
La mayor ganancia individual está casi siempre en los artículos antiguos: han acumulado peso y no apuntan a nada más reciente, porque lo más reciente aún no existía cuando se escribieron.
Quien al publicar un artículo nuevo abre dos o tres artículos antiguos y añade en cada uno un enlace convierte una página nueva en una que está integrada desde el principio. Cuesta diez minutos por publicación y es la costumbre más eficaz que se puede adquirir en este campo.
Cuatro errores
Siempre el mismo texto de enlace hacia destinos distintos. Si «automatización de marketing» apunta unas veces a la página de oferta y otras a un artículo, la descripción se vuelve confusa. Un texto de enlace, un destino.
Enlaces solo en el menú y en el pie. Están en todas las páginas y por eso aportan poco a la diferenciación. El efecto nace en el texto corrido.
Demasiados enlaces en una página. Veinte enlaces en el texto reparten el peso tan ampliamente que ninguno sostiene, y el lector no hace clic en ninguno.
Enlaces a páginas que ya no existen. Las referencias internas a páginas borradas se acumulan sin que nadie lo note. Revisar una vez por trimestre.
Ayúdame a ordenar el enlazado interno de mi web. Mis páginas (dirección, título, tema, breve descripción): [insertar lista] Enlaces internos ya existentes (de → a, con texto de enlace): [insertar lista, hasta donde se conozca] Tareas: 1. Agrupa las páginas por temas y nombra en cada grupo la página que debería recibir más enlaces entrantes. Justifícalo. 2. Nombra las páginas sin enlaces entrantes y propón para cada una dos páginas de origen adecuadas. 3. Nombra las páginas sin enlaces salientes y propón dos destinos para cada una. 4. Revisa los textos de enlace existentes: nombra cada uno que no describa adónde lleva y formula un sustituto. 5. Nombra los casos en que el mismo texto de enlace apunta a destinos distintos y propón una asignación unívoca. 6. Dame para los cinco artículos más importantes tres propuestas concretas cada uno: en qué punto del texto, qué enlace y con qué texto de enlace. No inventes páginas que no estén en mi lista.
Conclusión
El enlazado interno es la única palanca de posicionamiento que os pertenece por completo, y en la mayoría de las webs ha crecido por casualidad en lugar de haberse diseñado.
Cinco reglas, dos horas de ordenar y después una costumbre: en cada publicación abrir dos o tres artículos antiguos y añadir allí un enlace. Diez minutos que rinden más que la mayoría de las medidas costosas.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el enlazado interno?
Para tres cosas: reparte peso hacia las páginas que os importan; describe mediante el texto del enlace de qué trata la página enlazada; y hace reconocibles las relaciones temáticas. Las tres están por completo en vuestras manos, a diferencia de las referencias externas.
¿Cuántos enlaces internos por artículo tienen sentido?
De tres a cinco, y hasta ocho en artículos muy largos. Menos no aprovecha la palanca; bastantes más reparten el peso tan ampliamente que ningún enlace sostiene, y el lector de todos modos no hace clic en ninguno.
¿Por qué es tan importante el texto del enlace?
Porque es el único lugar donde describís con vuestras propias palabras de qué trata otra página, y esa descripción se evalúa directamente. «Más información» la desperdicia por completo; un texto descriptivo la aprovecha y de paso mejora el manejo para los lectores de pantalla.
¿Los enlaces del menú funcionan igual que los del texto corrido?
No. Los enlaces del menú y del pie están en todas las páginas y por eso aportan poco a la diferenciación. El efecto nace con los enlaces en mitad del texto corrido, también con más fuerza que en las listas bajo el artículo, que se tratan como accesorio estándar.
¿Cuál es la costumbre más eficaz?
En cada publicación, abrir dos o tres artículos antiguos y añadir en cada uno un enlace al nuevo. Los artículos antiguos ya han acumulado peso y no apuntan a nada más reciente; diez minutos por publicación integran la página nueva desde el principio.
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